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Angélique Kidjó


Angélique Kidjó, embajadora de Buena Voluntad de UNICEF, llamó hoy a más ayuda internacional para los niños con SIDA en Zimbabwe, donde cada semana mueren más de 500 pequeños.
La cantante de Benin, tres veces nominada a los premios Grammy, denunció que al parecer el mundo está más interesado en la política del gobierno de Harare que en la situación de los 115 mil niños infectados con el VIH en ese Estado del Africa Austral.
La embajadora del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) precisó que menos de cinco mil de esos niños reciben tratamientos antirretrovirales, aunque cada semana mueren 550 y otros 565 son contagiados.

Kidjo recordó que Zimbabwe tiene una de las tasas más altas del mundo de VIH y sufre el peor incremento en la mortalidad infantil a nivel internacional.
Personas como ella hacen pensar que África tiene futuro, personas con una gran conciencia social panafricana, que no cantan por cantar ni se quedan impasibles ante la situación del continente.

Malaika nakupenda malaika, esta balada tanzana se ha convertido en un himno panafricano. La versión de Angélique Kidjo es una de las más emocionantes

Angelique Kidjó ha publicado un disco "Djin Djin" con la colaboración entre otros de Petre Gabriel, Carlos Santana, Josh Groban, Branford Marsalis, Ziggi Marley. En esta selección interpreta un interesante Voodoo Child de Jimi Hendrix y un Summertime de Gershwin precioso.

3 comentarios:

Troglo Jones dijo...

Muy interesante ese "Summertime". Estás puesto en música africana. A veces, desde aquí, uno tiene la sensación que África no existe, que es un continente que lo cerraron, porque no vendía, o algo así. Encomiable el esfuerzo de esta mujer pero, no sé, soy un poco pesimista al respecto.

Un abrazo.

ESTHER dijo...

Curioso Summertime con sabor a ..., a pop?

jazz ceuta dijo...

Hola amigos:
Te aseguro Troglo que lo que yo conozco es una ínfima parte. África es un continente muy grande y hay zonas donde se vive una autentica efervescencia creativa, que no pasa desapercibida a músicos y productores atentos del mundo entero. En África la cosa está jodida, pero algo hay que hacer. De momento existir para empezar y luego todo lo demás.
Esther tu comentario es muy oportuno, ya que últimamente me planteo a menudo el significado y utilidad de las etiquetas en la música y desde luego rechazo la militancia en cualquiera de ellas. Recuerdo cuando solo escuchaba un determinado tipo (etiqueta?) de música y me perdí cantidad de cosas interesantes. Ahora pienso que hay cosas que me interesan y muchas más que no y una de las que más me gustan son las sorpresas agradables, como tus fotos, el humor inteligente, la música remota en el tiempo y/o en el espacio... esas cosas inesperadas.
Un abrazo.